
Durante la firma de la Ley contra la Trata de Personas, Juan Orlando Hernández, presidente del Congreso Nacional, hizo un llamado a combatir la explotación sexual y el reclutamiento de personas menores de 18 años para su utilización en actividades criminales.
“Como presidente del Congreso Nacional, no podía menos que apoyar una acción legislativa orientada a la solución de este tipo de flagelo social que incide en lo más profundo de la dignidad humana”, dijo Hernández.
“Estos tipos de delitos, así como el tráfico de personas y de órganos humanos, tienen consecuencias graves para el desarrollo físico, psicológico, espiritual, moral y social de la sociedad”, agregó Hernández.
Luego recordó que en Honduras existe un tipo de legislación en contra de los delitos que atentan contra la libertad e integridad física, psicológica y sexual, pero que la sanción penal no estaba en armonía con la normativa internacional.
Tampoco se ha abordado el tema de la política de prevención del delito de trata de seres humanos –dijo-, ni la provisión de recursos para combatir este delito, lo mismo que a programas dirigidos a atender y rehabilitar a las víctimas.
También hizo una relación en la Ley de la Trata de Personas y la Ley Fundamental de Educación, recordando que ambas les dan a las personas el respeto a sus derechos humanos, entre ellos una educación de calidad y respeto a su calidad.
“Estamos convencidos que la responsabilidad de legislar bajo esa perspectiva centro-humanista nos coloca en un enfoque de alta responsabilidad social, humana y ética”, señaló. Y siguió diciendo: “En consecuencia, me considero portavoz de una nueva generación de parlamentarios que avanza hacia nuevos derroteros que hagan posible una sociedad donde se respete y se valore al ser humano en toda su dimensión”.
Para finalizar, Hernández agradecer la presencia de la Primera Dama Rosa Elena de Lobo por su solidario acompañamiento a todo el proceso de construcción de la Ley, y a Ana Pineda, secretaria Derechos Humanos.





